Desplazamientos sin complicaciones
Equipada con una potente batería de litio de 15 Ah, te garantiza una fuente de energía fiable y duradera durante tus desplazamientos. Esta bicicleta eléctrica cuenta con una resistencia al agua de grado IPX4, lo que te permite disfrutar de la conducción en cualquier condición meteorológica, incluso bajo una llovizna o al atravesar charcos. En modo totalmente eléctrico, la autonomía con una sola carga alcanza los 55-65 km, lo que la hace ideal para desplazamientos cortos. Puedes ampliar la autonomía hasta unos impresionantes 65 km.
Motor de buje fiable
Disfruta de un excelente motor de buje de 250 W, con una potencia máxima de 480 W y un par máximo de 45 N·m. Tanto si te enfrentas a caminos de montaña escarpados, como si realizas desplazamientos diarios o buscas aventuras al aire libre, este motor será tu compañero fiable y potente.
Cambio de marchas preciso
Equipada con el sistema de cambio SHIMANO de 21 velocidades, te ofrece una amplia variedad de marchas. El cambio de marchas es extremadamente suave, lo que te permite subir o bajar de marcha fácilmente según el terreno y las condiciones de conducción.
Pantalla LCD retroiluminada
No se trata de un simple ciclocomputador, sino de tu centro de mando. Con solo un vistazo, podrás controlar datos como la velocidad, el kilometraje y el nivel de batería. La función de control de crucero no solo reduce la fatiga durante la marcha, sino que añade un toque de lujo a tu viaje. ¡Incluso puedes incluso cargar tu móvil a través del puerto USB oculto!
Antes de utilizar este vehículo, el usuario es responsable de verificar y cumplir toda la normativa legal aplicable en su región. En España, los vehículos de movilidad personal con motor (como los patinetes eléctricos) están sujetos a requisitos legales específicos. A partir del 22 de enero de 2025, los VMP comercializados deben contar con certificación homologada. Además, a partir del 2 de enero de 2026, será obligatorio disponer de un seguro de responsabilidad civil y registrar el vehículo en el sistema de la Dirección General de Tráfico (DGT). El incumplimiento de estas obligaciones puede conllevar sanciones económicas conforme a la normativa vigente. La empresa no se hace responsable de multas, sanciones ni de las consecuencias derivadas de un uso no conforme con la legislación. El usuario asume plena responsabilidad por la verificación y el cumplimiento de todos los requisitos legales, tanto antes como durante el uso del vehículo.





