Figura decorativa de cabeza de Buda en color dorado envejecido, símbolo universal de serenidad, espiritualidad y bienestar. Esta escultura de resina captura con gran fidelidad los rasgos del Buda: expresión serena, ojos entornados en meditación, orejas alargadas y el ushnisha en la cima de la cabeza con detallados bucles esféricos. La pieza reposa sobre una base cuadrada con motivos florales en relieve que añaden elegancia y equilibrio a la composición.
Su acabado dorado con pátinas oscuras añade profundidad visual y autenticidad artesanal, evocando piezas de arte oriental de colección. Con unas medidas de 14x13,5x23,5 cm, es de presencia imponente pero de escala perfecta para vitrinas, estanterías o mesas auxiliares. Ideal para espacios de meditación, salones zen o interiores con inspiración oriental y espiritual.






