Resumen de tu pedido
*Descuentos, cupones y servicios son aplicados en el carrito. Haz clic en Tramitar Pedido para ver estos descuentos e importes
Pago 100% seguro

Filtra y ordena

Nombre ascendente Nombre descendente Precio ascendente Precio descendente Promoción Recomendados Stock
Precio
-
Stock
Introduce código postal o selecciona una tienda.
Envío inmediato
Recogida inmediata San Sebastián de los Reyes Burjassot Badalona Alfafar, Valencia Alicante Granada Alcorcón Pamplona Oviedo, Asturias Sevilla Viana Barakaldo Málaga Rivas Vilanova i la Geltrú Zaragoza La Coruña Sabadell, Barcelona La Zenia Alcalá de Henares Sant Boi, Barcelona Finestrat, Benidorm Alcalá de Guadaira Murcia Córdoba Santander Castellón Sagunto Los Barrios, Cádiz Salt, Girona Majadahonda Huércal de Almería Lleida León Elche SANTIAGO
Vendido por

Manoplas de cocina

1 - 5 de 5 products
Nombre ascendente Nombre descendente Precio ascendente Precio descendente Promoción Recomendados Stock
1 - 5 de 5 products
Has visto 5 de 5 productos

Protege tus manos (y olvídate de los sustos) con unas buenas manoplas de cocina

Todos lo hemos hecho alguna vez: suena el temporizador, vas con prisas y agarras el primer trapo de cocina que pillas doblado sobre la encimera. ¿El resultado? Un calor que traspasa la tela en dos segundos y un buen susto. Quemarse cocinando da muchísima rabia, especialmente cuando estás preparando ese plato que te lleva toda la tarde. Llevamos media vida equipando los hogares españoles y sabemos de sobra que estos pequeños detalles son los que de verdad te salvan la papeleta a diario. Contar con unas manoplas de cocina en condiciones te quita el miedo a abrir la puerta del horno y te regala una agilidad tremenda al mover recipientes pesados.

Atrás quedaron esos guantes tiesos e incómodos con los que apenas podías doblar los dedos y perdías todo el tacto. Hoy en día tienes opciones que son una auténtica maravilla. Como especialistas en montar cocinas enteras, vemos todos los días lo que funciona de verdad cuando te pones el delantal. Por eso te ofrecemos desde las clásicas manoplas de cocina de algodón bien acolchadito y gustoso, hasta esos diseños forrados de silicona que lo aguantan absolutamente todo sin inmutarse ni resbalar un milímetro.

Encuentra el formato que mejor encaja con tus recetas

Antes de dejarte llevar solo por el estampado o el color, piensa un momento en los cacharros que sueles utilizar. Aquí tienes algunas pistas estupendas para acertar de lleno con tu elección:

  • De algodón grueso y flexible: la apuesta segura de toda la vida, unas manoplas de cocina súper cómodas que te dan un tacto muy natural para agarrar moldes de bizcocho o cacerolas ligeras sin torpeza.
  • Con revestimiento de silicona: tu mejor aliado si sueles manejar bandejas de asado llenas de grasa, ya que estas manoplas de cocina muerden la fuente literalmente para que no se te resbale nada.
  • Formato guante con dedos: la salvación de los más perfeccionistas, unas manoplas de cocina pensadas para sujetar tapas diminutas o darle la vuelta a unos pinchos en la barbacoa sin perder nada de precisión.

Materiales pensados para ensuciarse y durar años

Huye de los tejidos malos que acaban soltando olor a chamuscado al primer roce con una bandeja ardiendo. Unas buenas manoplas de cocina están hechas para aguantar el trote duro, las salpicaduras de aceite y las manchas de tomate frito. Si se ensucian, las de tela van directas a la lavadora; y si son de silicona, les pasas una bayeta bajo el grifo caliente y listo. Mantener tu ropa de protección limpia asegura que siempre conserve intacto su poder aislante para la próxima cena.

Acércate a por las tuyas y estrénalas hoy mismo

Cuando te decides a renovar los textiles de casa, quieres tenerlos a mano ya mismo. Navega a tu ritmo por nuestra tienda online, escoge el diseño que te haya entrado por el ojo y pide tus nuevas manoplas de cocina para recibirlas cómodamente. ¿Prefieres probarte el guante y comprobar el grosor del relleno en persona? Marca la recogida gratuita, pásate por tu tienda física de Conforama más cercana y llévate tus manoplas de cocina puestas sin pagar un solo céntimo de envío. Queremos ponértelo todo en bandeja.

FAQs

¿Qué diferencia hay entre las manoplas de cocina de tela y las de silicona?

Las de tela tradicional son muy flexibles, transpiran genial y resultan perfectas para sacar un plato rápido del microondas o apartar una sartén. Por el contrario, las manoplas de cocina de silicona resisten temperaturas muchísimo más extremas, son totalmente impermeables a los líquidos hirviendo y te ofrecen un agarre antideslizante espectacular cuando la bandeja pesa de verdad.

¿Cómo limpio bien mis manoplas de cocina de silicona si tienen grasa pegada?

La silicona a veces se queda con un tacto algo aceitoso después de un buen asado. Un truco infalible para dejar tus manoplas de cocina como nuevas es lavarlas puestas, frotándote las manos directamente bajo el agua caliente del fregadero con un poco de lavavajillas. Si la mancha se resiste, un buen chorrito de vinagre de limpieza hará el resto.

¿Se pueden meter todas las manoplas de cocina en la lavadora?

La inmensa mayoría de los modelos de algodón o mezcla sintética aguantan la lavadora sin rechistar. Eso sí, para cuidar tus manoplas de cocina al máximo, utiliza siempre programas templados y evita a toda costa el suavizante. Así te aseguras de que el relleno térmico no se apelmace ni pierda su capacidad de aislarte del calor.

¿Por qué mis viejas manoplas de cocina dejan pasar el calor tan deprisa?

Esto suele ocurrir cuando usas accesorios de baja calidad o cuando, de tanto usarlos, el forro interno que aísla se ha acabado rompiendo o desgastando. Si te pasas a unas buenas manoplas de cocina con el grosor adecuado y refuerzos en la palma, te olvidarás para siempre de esa horrible sensación de quemazón en las yemas de los dedos.

¿Es mejor usar manoplas de cocina enteras o guantes con dedos separados?

Todo depende de lo que vayas a mover. Las manoplas de cocina cerradas son comodísimas de poner y quitar de un solo tirón cuando vas con el tiempo justo. En cambio, los guantes con los dedos separados te exigen un segundo más para ponértelos, pero a cambio te regalan una precisión increíble para sujetar asas finas o cacharros muy pequeños sin soltarlos.