Filtra y ordena
La base de cama es el cimiento de un buen descanso: sostiene el colchón, lo mantiene ventilado y le deja dar lo mejor de sí. Acertar con ella se nota en comodidad y en los años que aguanta todo el conjunto. Aquí tienes distintos tipos y medidas para dar con la tuya.
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Del colchón se habla mucho; de lo que va debajo, casi nunca. Y ahí se cuela uno de los errores más típicos al montar un dormitorio. La base de cama es el soporte sobre el que reposa el colchón, y de ella depende que este trabaje como debe. Una base en mal estado, o que sencillamente no le pega, hace que hasta el mejor colchón pierda firmeza, ventile mal y se gaste antes de la cuenta. Por eso lo suyo es elegirla con el mismo mimo que pones en el colchón. Forman equipo, y por separado ninguno de los dos luce.
No todas son iguales, y cada una tiene lo suyo:
Aquí la clave es que la base de cama y el colchón se lleven bien. Los de muelles piden una base firme y ventilada, como un somier de láminas anchas o una base tapizada transpirable, para que el aire corra por debajo. Los de viscoelástica y espuma prefieren superficies uniformes, que sujeten el material por igual y no dejen que se deforme. Y ojo con esto: si le pones a tu colchón una base de cama que no le acompaña, puede perder propiedades e incluso quedarse fuera de garantía. Merece la pena pararse un momento en esta pareja antes de comprar.
Cuando el espacio escasea, una base de cama con almacenaje lo cambia todo. El canapé abatible es la estrella: levantas el colchón y aparece un hueco enorme donde meter la ropa de cama, las mantas o eso que nunca encuentra sitio en el armario. También tienes bases de cama con cajones, que dan almacenaje sin necesidad de levantar nada. En dormitorios pequeños, esta clase de base de cama aprovecha cada centímetro y te ahorra tener que meter más muebles en la habitación.
En Conforama llevamos años equipando dormitorios por toda España, y tenemos claro que el descanso empieza por acertar con el conjunto entero, no solo con el colchón. Por eso reunimos una gama amplia de bases de cama en distintos tipos y medidas, con envío a casa o recogida gratis en tienda, para que dar con la base de cama que necesitas sea tan fácil como escoger la que mejor te encaje.
Piensa en ella como el cimiento sobre el que se apoya todo. La base de cama sostiene el colchón de forma firme y pareja, lo mantiene ventilado y hace que rinda como debe. Cuando aciertas con ella, el colchón dura más y se duerme mejor; cuando no, hasta el mejor colchón se resiente.
Va según el colchón que tengas. Los de muelles agradecen una base de cama que respire, tipo somier de láminas o tapizada transpirable, para que el aire circule por debajo. Los de viscoelástica y espuma prefieren algo uniforme que los sujete por igual. Emparejarlos bien es lo que evita que el colchón se hunda antes de tiempo.
En una cosa muy concreta: el almacenaje. La base de cama tapizada te da una superficie firme y bonita, y hasta ahí. El canapé abatible hace lo mismo pero se levanta, y debajo aparece un hueco enorme para guardar. Si andas corto de armarios, la respuesta cae por su propio peso.
Pues sí, y más de lo que uno cree. Muchos fabricantes te piden usar una base de cama adecuada para mantener la garantía, porque una que no le va bien puede deformar el colchón. Antes de decidirte por la base, echa un ojo a lo que recomienda tu colchón y asegúrate de que hacen buena pareja.
Como mejor te venga: te la mandamos a domicilio, donde nos digas, o te pasas a recogerla gratis por cualquiera de nuestras tiendas físicas de España. Elijas el tipo de base de cama que elijas, la entrega la adaptamos a lo que te resulte más cómodo.
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