Filtra y ordena
Filtra y ordena
Seguro que te ha pasado: te sirves un vaso de agua y huele a piscina. El cloro es necesario para desinfectar, sí, pero beberlo no es agradable. Las jarras de agua con filtro no son un capricho, son un cambio de hábito brutal. Lo que hacen es simple pero efectivo: pasan el agua por un cartucho que atrapa la cal, el cloro y esos metales que le dan regusto metálico. ¿El resultado? Un agua que entra sola, perfecta para beber, pero también para que el té o el café te sepan a lo que te tienen que saber, y no a tubería.
Por nuestras tiendas pasa mucha gente harta de acumular envases. Y cuando echan cuentas, se sorprenden. Una sola de nuestras jarras de agua con filtro te puede ahorrar cientos de euros al año en agua embotellada. Es que no hay color. Además, está el tema del espacio. En vez de tener la despensa llena de paquetes de seis litros, tienes una jarra elegante en la puerta de la nevera. En nuestro catálogo hemos buscado modelos para todos: desde los básicos que caben en cualquier hueco hasta los familiares con indicador digital que te chivan cuándo el filtro ya no da más de sí, para que tus jarras de agua con filtro rindan siempre al 100%.
No es lo mismo vivir solo que ser una familia de cuatro que además usa el agua para cocinar. Antes de llevarte una, piensa en tu día a día para acertar con tus jarras de agua con filtro:
Esto es algo que mucha gente no sabe hasta que se le rompe el electrodoméstico. La cal se carga las cafeteras y los hervidores. Usar el agua de tus jarras de agua con filtro para llenar el depósito de la máquina es el mejor seguro de vida que le puedes dar. Evitas que se calcifiquen los conductos y el café sale con más crema y mejor aroma. Un 2x1 en toda regla.
Sabemos que quieres dejar de cargar peso ya. Puedes mirar en la web qué tecnología de filtrado te convence más y pedir la jarra de agua con filtro que te encaje para recibirla en casa. ¿Prefieres ver si entra bien en tu nevera o cómo se desmonta? Marca la recogida gratis, te acercas a tu Conforama más cercano y te llevas tus nuevas jarras de agua con filtro bajo el brazo. Queremos que bebas tranquilo y ahorres desde ya.
Se nota, y mucho. Sobre todo en zonas de agua dura o con mucho cloro. Las jarras de agua con filtro eliminan casi todo ese olor y sabor "raro", dejando un agua mucho más ligera y neutra. Haz la prueba ciega: sirve un vaso del grifo y otro de la jarra, y verás que no hay punto de comparación.
No te obsesiones, pero tampoco lo dejes seis meses. Lo normal en casi todas las jarras de agua con filtro es cambiar el cartucho cada 4 semanas o cada 100 litros. La mayoría traen un avisador en la tapa (una lucecita o una rueda con fechas) para que no tengas que estar apuntándolo en el calendario.
Los modelos estándar sí, están hechos aposta con la medida de la botella de leche para que quepan ahí. Pero ojo, si te vas a las jarras de agua con filtro de tamaño familiar o XL, esas suelen ser más "gorditas" y te tocará ponerlas en una balda interior. Mide el hueco antes de comprar, por si acaso.
Debes. Usar el agua de tus jarras de agua con filtro para cocer pasta, arroz o hacer sopas mejora el sabor final porque quitas interferencias. Y para el café o las infusiones es mano de santo; al quitar la cal y el cloro, el aroma del grano o de la hierba sale mucho más puro.
El cuerpo transparente de la jarra casi siempre sí (mira las instrucciones por si es un plástico delicado). Lo que NO puedes meter nunca es el cartucho filtrante, y ten cuidado con la tapa si tus jarras de agua con filtro llevan indicador digital con pila, porque te lo cargarás. La tapa, mejor a mano con una bayeta.
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